La semana pasada publiqué en mi cuenta de Instagram una fotografía de una cobertura de plástico que bailaba en el viento frente a una publicidad de moda. Entre los comentarios que recibí sobre la imagen, un par de personas mencionaron lo nítida de las texturas y lo tridimensional que se sentía el plástico, y me preguntaron sobre como lograba esa definición del detalle. Pensé entonces que sería útil escribir sobre cómo utilizo la herramienta de enfoque en Adobe Lightroom al revelar mis fotografías.

Primero que nada, aclaremos algunas ideas importantes. Esta herramienta mejorará la apariencia del enfoque, y bien utilizada, podrá definir mejor bordes y texturas. Sin embargo, no hace milagros; bajo ninguna fórmula mágica podrás mejorar una fotografía mal ejecutada. Recuerda siempre que, además de la profundidad de campo, tus mejores aliados para la nitidez son la velocidad de obturación y la estabilidad de tu cámara a la hora de disparar. 

Así que, para los efectos prácticos de este tutorial, supongamos que estamos partiendo con una fotografía bien ejecutada y queremos acentuar la apariencia del detalle. Digamos que es para terminar de ponerle el factor wow a una imagen que ya está bien para comenzar. Por otro lado, debo advertirles que es una herramienta que puede dañar en serio una fotografía si se utiliza mal o en exceso. 

Repasemos entonces dónde está, que nos ofrece, como se utiliza y algunos trucos personales de cómo le saco el mejor provecho. En el módulo de revelado, la herramienta de enfoque se encuentra dentro del menú detalle, y contiene principalmente cuatro ajustes: cantidad, radio, detalle y máscara.

Cantidad

Tan simple como su nombre, el ajuste de cantidad es básicamente la intensidad del ajuste e incrementa de izquierda a derecha. Es la única palanca en Lightroom con una clave visual: en el extremo derecho comienza a ponerse roja, y eso nos debe servir de advertencia. No es buena idea llegar tan lejos en este ajuste porque el cambio es destructivo al píxel y un exceso en esta opción resultará en artefactos horribles y la fotografía comenzará a verse extraña— como si tuviese un filtro de mal gusto encima, de estilo acuarela o efecto craquelado. 

Lightroom Enfoque

Menú Detalle en Lightroom

Radio

Si imaginamos que es un pincel, el radio determina qué tan lejos del centro ocurre el efecto. Este ajuste nos permite elegir la cantidad de píxeles que abarcará el enfoque. Dependiendo del tipo de sujeto a fotografiar, el radio puede ser una herramienta poderosa para definir el área de ajuste. La herramienta va desde 0.5 hasta 3 píxeles, y generalmente ofrece el mejor resultado cercano a 1.0. Es decir, que el radio de ajuste corresponderá a uno por uno. Dicho esto, el radio pequeño da resultados suaves y puede ser adecuado para retratos, y en mi experiencia, el radio superior puede funcionar muy bien para fotografía de arquitectura porque generará bordes más duros y definidos. Es importante probar algunas opciones y observar con detenimiento que ocurre en las zonas de bordes más determinantes. 

Detalle

Haciendo referencia a su nombre, me gusta pensar que es la palanca que nos permite hacer ajustes de menor envergadura y afinar el enfoque en los detalles más pequeños. A diferencia del radio, que tendrá mayor efecto visible sobre líneas y bordes, el detalle afecta las texturas. Al igual que cantidad, el detalle no debe llegar a su extremo derecho porque además de definir texturas también comenzará a resaltar detalles menos idóneos como el ruido de la imagen.

Máscara

Probablemente esta sea de mis opciones favoritas dentro del menú. Consiste en limitar la zona donde se aplicará el enfoque, y es particularmente útil para proteger áreas que deben quedar desenfocadas (producto de la profundidad de campo, como el bokeh, por ejemplo). Por defecto comienza en cero, lo que quiere decir «sin máscara» y el efecto de enfoque se aplicará a toda la imagen. Al deslizarla hacia la derecha, la herramienta comenzará a ignorar ciertas zonas de bordes más suaves e irá dejando visibles sólo los bordes más obvios. En mi modo de revelar, casi siempre tiendo a llevar la palanca hacia la mitad o más allá. Me gusta utilizar la máscara en mayor cantidad porque rara vez aplicar el enfoque a todo es buena opción. Sería terrible intentar crear una falsa definición en zonas donde, por principios básicos de la física, deben permanecer suaves y sin foco.

Ejemplo de revelado excesivo.

Tips y consideraciones adicionales

Ahora bien, acá es donde quizás pueda aportarles algunos trucos adicionales o formas en las que yo uso la herramienta en mis fotografías.

 

1.Sutileza 

Como línea general, a la hora de utilizar ajustes en Lightroom, nunca es buena idea llevarlos a los extremos. En el caso de la herramienta de enfoque, esa regla aplica a mayor medida. Los mejores resultados son siempre los más suaves. En el momento que el efecto de enfoque sea evidente pasará a ser un elemento distractor para el observador y la mirada irá a los artefactos y excesos en vez de a tu fotografía como un todo. En lo personal, cuando revelo llego al punto que considero óptimo y entonces ahí lo reduzco un poco. Prefiero quedarme siempre por debajo.

2.Zoom

Estos ajustes deben hacerse siempre al 100% de zoom. No exagero: siempre! La única forma de evaluar bien los cambios en el enfoque es haciendo zoom, y preferiblemente la visualización debe ser 1:1. En la parte superior del menú hay un cuadro para visualizar una zona determinada a proporción 1:1. Recomiendo desplazarlo y asegúrate de evaluar las zonas dentro de la profundidad de campo natural de la fotografía que estés revelando. Es decir, que estés observando los efectos del enfoque en una zona con foco y no fuera de él.

3.ALT/Option

Nunca he entendido bien porque esto no es un poco más evidente en la interfaz de Lightroom. Me recuerda cuando en los videojuegos tenías que utilizar teclas especiales para conseguir tesoros escondidos. No está escrito en ninguna parte, pero cuando vayas a utilizar estas 4 opciones del menú enfoque, asegúrate de presionar la tecla alt (windows) u option (mac). Esto te permitirá trabajar la fotografía en una visualización paralela—donde por ejemplo, desaparecen los colores para evitar ver definición por contraste cromático en vez de por valor o luminiscencia. Es sencillo: en cantidad verás la imagen en blanco y negro, en radio y detalle, verás la fotografía con una máscara parecida al high-pass filter de Photoshop que te permitirá ver los bordes y las texturas en un relieve, y por último en máscara, podrás apreciar cómo a medida que aumentas el ajuste, una zona negra va cubriendo cada vez mayor cantidad de la imagen. En esta última opción sólo lo que queda delineado en blanco será lo que se vea afectado por los ajustes totales de la herramienta.

Visualización de máscara: alt/option + click

4.Best for last

Mientras revelamos otros aspectos de la fotografía, la definición aparente de la imagen puede verse afectada por múltiples factores. En los ajustes básicos y de presencia, el contraste, la saturación y la claridad pueden crear una sensación de definición. Por ejemplo, ciertos colores contrastados entre sí pueden crear la ilusión de definición. Por esta razón, es preferible revelar primero todos los aspectos básicos de la fotografía, hacer los ajustes en balances de blanco y saturación antes de recurrir al menú de enfoque. Este último si se quiere, debe ser el toque final a una fotografía ya revelada para evitar enfocar en exceso y crear artefactos indeseados.

5.Sin ajustes ciegos

Soy enemiga del batch-processing, o el revelado en masa. Sé que hay personas que quieren, para ahorrar tiempo o por comodidad, aplicar ajustes genéricos a todas sus fotografías y, si bien algunos ajustes predeterminados pueden funcionar a modo de filtros estéticos, la herramienta de enfoque NO es uno de ellos. Puede dar pésimos resultados si aplicas un ajuste genérico para todo porque cada cámara que utilices y cada fotografía que hagas con ellas tendrá una necesidad de revelado distinto. Por ejemplo, esa fotografía del film plástico la hice con un iPhone 6S, pero lo siento, si hay algo en lo que los celulares todavía no me convencen es en la definición y la estética del “grano”. Hubiese deseado tener mi Fuji conmigo en ese momento. Antes que me caigan encima los Apple-lovers (créanme soy una de ustedes), entiendo que la fotografía móvil ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años, pero todavía no creo que hayamos llegado a donde deberíamos en términos de verdadera calidad. Con cualquiera de mis cámaras (Canon 5D o Fuji Xpro) soy cautelosa en el retoque del enfoque, pero con fotografías hechas con iPhone lo soy aún más. Con este último, hay un punto no muy lejano donde las fotografías empiezan a verse realmente mal si te sobrepasas en el ajuste, así que no puedes aplicar un número genérico sino observar bien (con zoom!) y revisar el resultado que estás obteniendo con cada cambio.

Espero que esta forma de utilizar la herramienta de enfoque en Adobe Lightroom les parezca útil. Si tienen dudas o comentarios, o si utilizan la herramienta de otro modo, me encantará saberlas. Para ver más sobre esa fotografía pueden visitar mi cuenta de Instagram @matosalbers.

Feliz edición! 

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